miércoles, 15 de febrero de 2012

Experimento Milgram





Tratado de la servidumbre liberal
Análisis de la sumisión

 
El Tratado de la servidumbre liberal se presenta como un trabajo de análisis sobre la sumisión, que arranca de la reflexión que el ilustrado La Boétie hizo en su Tratado de la servidumbre voluntaria. Tanto Žižek, en el prólogo que ha hecho para este libro, como Nicole Dubois y Robert-Vincent Joule, que presentan la obra de Beauvois y la sitúan en su contexto histórico, científico y social, lo consideran un trabajo imprescindible para conocer la realidad de nuestro tiempo.
Con esta obra, ya todo un clásico de la psicología social y la psicología política, Jean-Léon Beauvois analiza qué se esconde tras la noción de libertad tan manida en nuestras sociedades. En principio, esa libertad se ha convertido en el argumento por excelencia a la hora de justificar una sociedad en la que los pobres y los «excluidos» mueren literalmente a las puertas de nuestras casas. Pero, ¿alguien ha analizado de veras qué se esconde tras esa idea? ¿Somos realmente libres a la hora de forjar nuestras actitudes, de emprender una acción, de justifi car nuestro comportamiento? Y ante una situación de sumisión más o menos explícita y tan corriente como una «sugerencia» de nuestros superiores, ese teórico marco de libertad, ¿tiene alguna infl uencia en los procesos psicológicos que se abren tras la acción?
Jean-Léon Beauvois va a estudiarlo empleando las técnicas de la psicología social experimental. Sus conclusiones, de una contundencia impresionante, destruyen nociones tan fundamentales como la interioridad de una opinión, la causalidad de un acto o las mismísimas concepciones de individuo y libertad en nuestras democracias liberales...

 "Realícense at home, buena gente, o en el tenis, o en playas exóticas, o manejando vuestros MP3 o iPhones y obedeced en el campo de lo social, puesto que éste no es el lugar más interesante en el que puede realizarse vuestra individualidad, esta individualidad que debe seguir siendo vuestro primer valor. Olvidad vuestros anclajes y vuestras identidades sociales puesto que no podéis ser vosotros mismos con esas identidades y anclajes. Dejad hacer a la gente competente como quiere la razón. Esta orden, repetida cada día por el individualismo liberal, reclama una trasgresión y esta trasgresión es urgente. No puede pasar más que por la lucha contra las arbitrariedades jerárquicas o corporativistas y por el retorno a proyectos autogestionarios"


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